De Maradona a los fenómenos paranormales y de los paisajes oníricos a la taxidermia, la imagen gráfica de Sónar se ha convertido con el tiempo en uno de los contenidos del festival más esperados y controvertidos año tras año.

 
Lejos de los tópicos que han servido tradicionalmente de tarjeta de presentación a la cultura electrónica, la imagen de Sónar apuesta por la sorpresa, la singularidad y un marcado sentido del humor no exento de polémica que se ha convertido en marca e icono del festival.